La Fundación Observatorio PyME publicó en agosto su Informe Coyuntural II-26, con relevamiento a 400 pymes manufactureras. El diagnóstico es contundente:
- La producción industrial pyme cayó 11% interanual y 3,6% trimestral desestacionalizada, tocando su nivel más bajo en 7 años.
- El empleo acumula 14 trimestres consecutivos de caída, con una baja interanual del 4,5%.
- Los indicadores predictivos siguen en zona contractiva: el PMI (Purchasing Managers’ Index) pyme se ubica en 44 puntos y el ICE (Índice de Confianza Empresarial) en 43 puntos, ambos por debajo del umbral neutral de 50.
- Desde hace un año y medio, más de la mitad de las pymes industriales declara estar perdiendo rentabilidad, y solo el 35% considera que es un buen momento para invertir, 9 puntos menos que el trimestre anterior y en caída sostenida desde hace dos años.
El problema no es un solo frente, son tres al mismo tiempo.
Lo que hace distinto a este ciclo no es la intensidad de cada problema por separado, sino que las pymes están gestionando simultáneamente:
- Demanda débil. La caída de ventas es, lejos, el principal obstáculo declarado: afecta al 81% de las empresas.
- Cadena de pagos bajo tensión. El 62% de las pymes sufrió una extensión en los plazos de cobro a sus clientes, y el 24% incurrió en atrasos en sus propios vencimientos, una cifra que se duplicó en menos de un año. Los atrasos en el pago de impuestos treparon del 8,6% al 17,3% en ese mismo período.
- Presión de costos sin traslado a precio. El 73% de las pymes tiene costos que crecen por encima de sus precios de venta, con la energía (72%) y el transporte (61%) como componentes más afectados.
A esto se suma la competencia de importaciones, que el 47% de las pymes industriales identifica como problema, sostenida en niveles críticos desde el trimestre anterior.
Lo que NO es el problema.
No es un problema que se resuelva esperando que mejore el tipo de cambio. El propio informe muestra algo más estructural: la inversión pyme se financia casi exclusivamente con reinversión de utilidades, así que la erosión sostenida de márgenes no solo golpea el resultado del año, compromete directamente la capacidad productiva futura. Entre las empresas cuya rentabilidad cayó, solo el 26,8% considera que es buen momento para invertir; entre las que mejoraron, ese número trepa al 57,7%.
La rentabilidad de hoy es, literalmente, la inversión de mañana.
Decisiones que sí están marcando diferencia.
Frente a este escenario, el propio informe y los casos relevados muestran patrones de gestión que separan a las pymes que sostienen posición de las que se achican:
- Usar la importación como herramienta, no solo sufrirla. El 21% de las pymes sustituyó insumos nacionales por importados y el 15,1% incorporó productos terminados importados a su cartera, como estrategia deliberada de competitividad, no como resignación. Es una decisión de sourcing, no una derrota.
- Revisar estructura de costos sin resignar calidad. Con energía y transporte como los componentes más presionados, la eficiencia operativa (no solo el precio de venta) se volvió la palanca de margen más directa.
- Explorar la cadena de valor del RIGI. Acá hay una oportunidad concreta: solo el 5% de las pymes participa como proveedora directa o indirecta de proyectos RIGI, pero otro 11,6% no participa aunque le interesaría hacerlo. Con 80,5% de las pymes completamente afuera, hay una cadena de valor en expansión con muy baja penetración pyme.
- Priorizar el alivio tributario donde más pesa. Las propias pymes identifican con precisión dónde actuar: reducción de alícuotas de Ingresos Brutos (prioridad para el 32,8%) y de contribuciones patronales (29,7%), los dos tributos que más afectan capital de trabajo y capacidad operativa.
La pyme que hoy define su estrategia de costos, su relación con la cadena de pagos y su postura frente a la importación no está reaccionando a una crisis coyuntural. Está decidiendo si va a seguir siendo competitiva cuando el ciclo cambie, porque para entonces la que esperó ya perdió el margen para invertir.
Fuente: Fundación Observatorio Pyme. Informe de coyuntura 2T 2026.



